
Otra vez aparece él, ya le hace hasta gracia la situación, no para de reirse, su amiga le pregunta que porque se rie tanto, ella le señala aquel coche que acaba de pasar y que casualmente gira por la glorieta... para encontrarse casualmente con aquella risueña y extrovertida chica, que hace unos días observó.
Entonces llega, se detiene en la carretera, sin importarle los demás coches que pasan por la carretera.
-Anda sube, esta vez se que no lo puedes resistir, ah si tu amiga puede venir la llevare a su casa- ella lo mira con cara de asombro- a ella no le importa ¿verdad?
-No nos vamos a montar- ella se gira hacia su amiga que repentinamente a decidido irse a por unos recados- esta bien... ire contigo pero me llevas a mi casa, ¡enseguida!
-Será mejor que te pongas el cinturón, nos vamos ;)
Recorrieron todas las calles hasta llegar al merendero de la ciudad, donde podías contemplar todos los movimientos, y sucesos si apenas hacer esfuerzo. Él se bajo del coche para abrirle la puerta, pero ella no tenia intención de bajarse, él la cogió en brazos la saco del coche, ella no paraba de gritar, y él quizás para callar ese horrible ruido la besó, o quizás esque era lo que más deseaba desde la primera vez que la vio.

Bésame sin miedo, dejemos a un lado el mundo que nos rodea, todas las complicaciones. Cuando me veas no me saludes con un simple ¡Hola! cógeme y dame un beso que me deje sin respiración. Solo ese instante todos ellos desaparecerán. Quizás parezca una tonta, pero me encanta mirarte a cada hora, salir y saber que estarás allí, aunque solo sea eso, me gusta no tener nada que decirnos, pero solamente con mirarnos saber todo lo que pensamos.

Voy a cogerte de la mano, pero te advierto, será para siempre. Quizás no me aleje nunca de ti o quizás si... pero solo será un segundo, porque ahora no imagino un día sin ti.
Dedicame una sonrisa, y hazme volar... adentrate en la noche y hazme soñar, quedate a mi lado profundamente hipnotizado.
Despertarte y acariciarme la espalda, mientras me estremezco de tu dulzura, me acerco a tu cuerpo, y me quedo oliendo esa colonia que tanto me gusta, ese olor a ti, que me hace enloquecer.
Enreda tus dedos sobre mi pelo, hazme cosquillas, quedate a mi lado, hasta que la luz del cielo azul que entra por el balcón de paso a la luz blanca de la oscuridad.
El alma... nos plantearon esta cuestión no hace mucho, y aún sigo sin poder responderlo y creo que nunca lo haré.
Nos refugiamos a veces en ciertos términos, que nosotros mismo creamos, para encontrarle cierto sentido a la vida, pero no nos damos cuenta de lo simple que es no preguntarnos el porque de todo, lo fácil que es dejarnos llevar...y simplemente vivir. Un pájaro vuela por el cielo y nunca se ha parado a pensar porque puede hacer eso, y vuela despreocupado, libre, sin ataduras.
Tarde de sol, brisa leve sobre la cara, sonido del agua que corre rapidamente por el curso del río...
Música de los beatles sonando , y relajando todos los sentidos.
Risas y más risas, unas grandes personas que nos rodean y debemos de cuidar.
Lagrimas de vez en cuando, si no la vida no tendría sentido, llantos y dolor para dar muestra de que estamos vivos.
Ir a correr por el campo, y respirar el aire puro que nos ofrece el mundo, andar unos kilometros, coger aire y seguir el camino.
Pequeños detalles, pequeños momentos que poco a poco se hacen mas importantes en nuestras vidas.
Elizabeth a pesar de todo, busca el amor, el amor verdadero. Inconformista y rebelde, se diferencia de todas las demás mujeres de la época, marcando asi en la vida de el señor Darcy, y demostrando como se puede amar de la forma más impensable. Hace creer en el amor, da esperanzas, y hace soñar...

Entonces como si nada, se hizo un repentino silencio, se paró de inmediato, se desabrocho los cordones de aquellos zapatos nuevos de ante que tanto le gustaban, se los llevó a las manos y empezó a correr. Ajena a todo, sin parar a pensar lo que dirían los transeúntes al ver a aquella chica, despreocupada, sonriente, y algo loca corriendo por la calle descalza bajo la lluvia.
Anduvo por unas cuantas de calles y callejuelas estrechas, hasta llegar a su rincón favorito, aquel campo, lleno de un inmenso e infinito color verde que, solo se interrumpía por aquellos tonos rosados de las flores, recién salidas por la llegada de la primavera. Se tiro sobre la yerba, y comenzó a gritar, desde hace mucho sentía la necesidad, el deseo irremediable de hacerlo,ya que a veces es muy difícil expresar al mundo lo que pasa por tu mente; pero allí no, allí era libre. Gritó hasta sentirse liberada, entonces volvió el silencio, aquel que siempre indicaba el comienzo de su locura, ella sabía que cerca de aquel lugar había un lago, al que iba a bañarse de pequeña, entonces echo a correr y de un salto calló al agua...
Siguiendo sus impulsos, sus locuras, sus ganas de vivir, tomo la riendas de su vida, consiguió liberarse del mundo, por un instante.